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El COVID-19 y la Seguridad Alimentaria Mundial

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Promover la innovación y aplicar tecnologías digitales en los sistemas agroalimentarios, así como reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos, son esenciales para intensificar la lucha contra el hambre y la pobreza, fue el mensaje central de la FAO en la apertura del evento especial de alto nivel sobre el fortalecimiento de la gobernanza mundial de la seguridad alimentaria y la nutrición, organizado por el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA), realizado entre el 13 y 15 de octubre de 2020.

En la primera sesión del evento virtual de alto nivel, de tres días de duración, pronunciaron discursos el Director General de la FAO, Sr. QU Dongyu, el Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Sr. Gilbert Houngbo, el Director Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Sr. David Beasley, y el Presidente del CSA, Sr. Thanawat Tiensin. Los jefes de esos organismos con sede en Roma, reflexionaron acerca de formas de mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición y su compromiso de colaborar con el CSA.

En sus observaciones preliminares, el Director General de la FAO, alentó al Comité a aplicar enfoques completos e inclusivos en su labor, teniendo en cuenta una perspectiva más amplia, con miras a promover la innovación y abordar la pérdida y el desperdicio de alimentos en esferas de suma importancia.

“Creo firmemente en el poder de la innovación y las tecnologías digitales como instrumentos fundamentales para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en particular el ODS 2 (hambre) y el ODS 1 (pobreza)”, afirmó QU.

Qu enfatizó que la FAO ha tomado importantes medidas para apoyar a sus Miembros con miras a impulsar la innovación, destacando que se había creado una nueva Oficina para la Innovación, se habían puesto en marcha importantes iniciativas relacionadas con los macrodatos y se había seleccionado a la primera Científica Jefa de la historia de la FAO. El Director General pidió al CSA a hacer gran hincapié en la innovación en general, por ser esta el compromiso de todos los Miembros por transformar los sistemas agroalimentarios.

El Director General, señaló que el desperdicio de alimentos era una “cuestión de infundir un sentido de responsabilidad en toda la sociedad”, también llamó al CSA a aunar esfuerzos para que todos sus miembros cooperen torno de esta importante cuestión, con la finalidad de crear conciencia e impulso público en favor de la eliminación del desperdicio de alimentos.

En relación con la pérdida de alimentos, el Director General precisó que su reducción requiere mejoras a lo largo de la cadena de valor, así como la introducción de variedades que permitan un almacenamiento más prolongado, subrayando que se requerían inversiones en el tratamiento postcosecha y en infraestructura agrícola, desde carreteras hasta almacenamiento frigorífico e instalaciones de procesamiento.

Para concluir, el Director General de la FAO resaltó que se requería “una mayor sinergia y más actividades complementarias entre el CSA y la FAO”, así como que era necesario garantizar el apoyo continuo de los organismos de las Naciones Unidas al CSA a fin de convertir sus productos y políticas en medidas concretas en el plano nacional.

Por su parte, el Presidente del CSA dijo que “nos encontramos en un punto de inflexión crítico para la humanidad”, ya que la enfermedad por coronavirus (COVID-19) y los conflictos ejercían presiones adicionales en nuestros sistemas alimentarios, y recalcó que se requería una transformación radical de nuestra alimentación y nuestros sistemas alimentarios, para que la comunidad internacional alcance un desarrollo verdaderamente sostenible y los objetivos de la Agenda 2030.

El Presidente del FIDA recordó a los participantes que el mundo dependía en gran medida de los pequeños agricultores, que producían la mitad de todas las calorías derivadas de los alimentos, y subrayó que se requerían una firme voluntad política y mayores inversiones para transformar las zonas rurales y reestructurar nuestros sistemas alimentarios. Añadió que se necesitan sistemas alimentarios que sean sostenibles, estén adaptados al clima, proporcionen alimentos nutritivos, sean inclusivos y resilientes y que, por sobre todas las cosas, no subestimen a los productores en pequeña escala.

El Director Ejecutivo del PMA, expresó que los conflictos, los fenómenos climáticos extremos y, ahora, la pandemia de la COVID-19 eran causas principales de la inseguridad alimentaria, destacando que era necesario hacer frente también a la pandemia del hambre junto con la pandemia sanitaria ya que, de lo contrario, veríamos que el número de personas que mueren debido al deterioro económico y la disrupción de las cadenas de suministro de alimentos superaría con creces la tasa de mortalidad por hambre registrada hasta ahora.


AUTORÍA: N/A

PUBLICACIÓN: www.FAO.org

RECOPILACIÓN: www.AMBIDEXTRAS.org